Todos lo días cuando me levanto doy gracias a Dios por estar aquí otro día mas,bajo las escaleras de mi casa y alli me esperan mis dos perritos para darme los buenos días como si no no me hubieran visto en mucho tiempo, los quiero como si fueran dos mas de la familia. Desayunamos los tres juntos y me voy al trabajo contenta y deseando de volver para dedicarle todo el mayor tiempo posible, porque se que ellos me están dedicando su vida entera, me lo dan todo sin pedirme nada a cambio, soy feliz.
